PEQUEÑOS GRANDES DISGUSTOS

Una carta de Hacienda. Una espinilla en la nariz. Olvidar las llaves de casa al cerrar la puerta (por fuera). Partir cebolla. Pinchar una rueda del coche. Que se acabe la batería del móvil. No recordar la contraseña de la tarjeta en el cajero automático. Un orzuelo. Que te añadan a un grupo de Whatsapp sin permiso. El atasco de entrada a Madrid. Un tomate en el calcetín. La carta de despido. Quedarse afónico. Que pierda tu equipo (otra vez). La revisión del dentista. Una multa de aparcamiento. Que te regañe tu madre a tus 50 años por no ir a verla en un mes (y con razón). Que te pique una avispa. Que te llamen a casa desde el trabajo. Olvidar el nombre de una persona (delante de la persona). Que te digan lo joven que estás para la edad que tienes. Una lesión muscular. Hacer cola en el súper. Que se cuelen en la cola del súper. El suspenso en matemáticas de tu hijo pequeño. Quedarse sin cobertura. Perder las gafas de ver de cerca. Que te cobren de más y no tener valor para reclamar. El spoiler de tu serie favorita. Ser alérgico al marisco (o a cualquier cosa). El atasco de salida de Madrid. Comer un yogur caducado. Una china en el zapato. Perder el autobús. La impuntualidad. La lluvia el primer día de vacaciones en la playa. Aparentar más edad. El coche no pasa la ITV. No tener condones cuando es imprescindible tener condones. Ir a saludar y que miren a otro lado. Cuando el ordenador se cuelga. El remordimiento de conciencia. Rozar el coche al salir de un parking. La comida dominical en casa de los suegros (y con visita del cuñado y/o la cuñada). Llegar tarde a una primera cita. No tener razón. Descubrir quiénes son los Reyes Magos (y el Ratoncito Pérez). Perder el último tren. Un tirón en el gemelo. Atragantarse con las uvas en Noche Vieja. No recordar el pin de encendido del móvil. Retrasan tu vuelo. Olvidar reponer papel higiénico. Que se estropee el calentador de agua. Suspender las vacaciones a última hora. Cruzarte por la calle con tu ex de la mano de su novio. Dejar de ser niño, dejar de ser joven. Rendirse.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s